Testimonios

Testimonio Testimonio Alumno DuocUC Viña del Mar

Al momento de participar como miembro de la Pastoral, comencé a integrarme dentro de las distintas actividades que existen, junto con esto trae muchísimas consecuencias pero siempre en el ámbito positivo como aprender el real significado de compartir, entregar lo máximo de uno.
Normalmente nosotros actuamos de acuerdo a nuestro diario vivir a lo que el minuto nos presenta y no nos damos cuenta o no pensamos en que quizás Dios nos ha integrado a la vida que calzaba justo para nosotros esto quiere decir: con dificultades con penas y alegrías, etc. Aun así, sabemos o nos arreglamos para llevarla de la mejor forma y lograr nuestra única meta: Ser Felices. Sin embargo existen muchas etapas o experiencias que nos marcan en nuestras vidas en lo personal tengo muchas, pero hay una que me gustaría compartir.
Inicialmente sin entender ni comprender mucho de lo que significaba, el hecho de ser uno de muchos me entusiasmó la idea. Solo opté decir que sí. A medida que esto se preparaba empecé a enterarme de que se trataba todo esto y sin duda mas ganas tenia de participar y si bien es cierto mi transcripción no era muy extensa, en cada palabra sentía un gran gozo en poder participar de este maravillo hecho, además de la bendición que sentía de que Dios me había entregado.
La ceremonia en si fue bastante corta y pequeña y quizás no representaba lo que según yo pensaba como debería ser. Pero: ¿Qué importancia tenia la magnitud del evento? La verdad ninguna, la real no era por la cantidad de gente o por la preparación previa sino por el significado personal que esto era para mi y quizás para mi compañero. Tan solo el hecho de estar presente y ser uno de los protagonistas ya era un gesto enorme y muy importante dejando lo superficial de lado, logrando ver cuan dichoso y afortunado yo era al ser participe del Evangelio de Chile.

Ricardo Castañeda Oyarzo
Alumno Gastronomía DuocUC, Sede Viña del Mar